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Tratamiento para piel grasa, la nueva fórmula de Montibello

Crema Montibello Re Equilibrium para piel grasa aplicada en rutina de cuidado facial profesional

Tratamiento para piel grasa: por qué la piel brilla, cómo equilibrarla y la nueva apuesta de Montibello

Si tienes la piel grasa, sabes exactamente de qué va esto: te lavas la cara, pones tu crema y, antes de que llegue la hora de comer, el brillo ha vuelto. Los poros parecen más grandes con cada espejo que miras. Aparecen imperfecciones en los momentos menos oportunos. Y, encima, cuando buscas una crema hidratante, la mitad pesan demasiado y te dejan la cara como si hubieras frito algo.

La buena noticia es que la piel grasa tiene solución. Pero para tratarla bien, hay que entender primero por qué se produce ese exceso de sebo y qué significa realmente «equilibrarla». En este artículo te lo explicamos con detalle, y te contamos también la nueva propuesta de Montibello Skincare con su gama Re·Equilibrium, renovada en 2026 con una fórmula más avanzada.


Por qué tienes la piel grasa: el origen del problema

La piel grasa no es solo una cuestión de mala suerte o de no lavarse bien la cara. Su origen es bastante más complejo y tiene que ver con factores biológicos que, en muchos casos, escapan a nuestro control directo.

El principal culpable es el exceso de actividad de las glándulas sebáceas, las encargadas de producir sebo. Este sebo es, en realidad, muy necesario: protege la piel, la hidrata y mantiene su barrera intacta. El problema aparece cuando se produce en exceso. Y eso puede ocurrir por varias razones:

Factores hormonales. La testosterona —presente tanto en hombres como en mujeres— estimula directamente la producción de sebo a través de una enzima llamada 5α-reductasa. Cuando los niveles hormonales se disparan (en la adolescencia, en el ciclo menstrual, bajo estrés crónico o con ciertos medicamentos), las glándulas sebáceas se ponen a trabajar a marchas forzadas.

Disqueratosis o renovación celular alterada. Cuando la piel no renueva sus células correctamente, la queratina se acumula y obstruye el poro. El resultado: puntos negros, espinillas y poros que parecen cada vez más grandes.

Desequilibrio de la microbiota cutánea. Este es el factor que más protagonismo está ganando en la investigación cosmética y dermatológica actual. La piel alberga millones de microorganismos que, en condiciones de equilibrio, la protegen y regulan. Cuando ese equilibrio se rompe —lo que se denomina disbiosis—, ciertas bacterias como el Cutibacterium acnes pueden proliferar de forma descontrolada y provocar inflamación, imperfecciones y un agravamiento del exceso de sebo.

El resultado de todo esto es una piel con brillo persistente, poros dilatados, imperfecciones frecuentes y, a veces, una sensación de incomodidad difícil de describir: la piel tira, pica, o está enrojecida y sin ser exactamente «sensible».


La piel grasa madura: un reto adicional

Si tu piel grasa ha convivido contigo durante años, es posible que ahora notes algo peculiar: los brillos siguen, pero la piel también puede estar algo deshidratada, o aparecen las primeras señales de envejecimiento (pérdida de firmeza, líneas de expresión) que conviven con las imperfecciones. Esto es la piel grasa madura, y es más habitual de lo que parece.

El error más común en este caso es usar productos demasiado agresivos o demasiado ligeros. Los tratamientos muy secantes pueden agravar la deshidratación, y los muy nutritivos pueden sobrecargar una piel que ya produce sebo de sobra. La clave está en productos que regulen sin resecar, que hidraten sin pesar e incorporen activos antiedad compatibles con pieles grasas.


Qué significa tratar la piel grasa «correctamente»

Uno de los mayores errores al abordar cómo tratar la piel grasa correctamente es ir a por el sebo a lo bruto: limpiezas muy agresivas, astringentes fuertes, cremas «cero grasas» que dejan la piel tirante. El resultado suele ser el contrario al deseado: la piel, al sentirse agredida, produce más sebo como mecanismo de defensa.

Un buen tratamiento para piel grasa debería actuar en cuatro niveles simultáneos:

  1. Regular la producción de sebo, no eliminarlo por completo.
  2. Retexturizar la superficie, para que los poros se vean más finos y la piel más uniforme.
  3. Purificar controlando la proliferación bacteriana y favoreciendo el equilibrio de la microbiota.
  4. Aportar bienestar calmando rojeces e irritaciones, e hidratando con texturas no comedogénicas.

Este enfoque integral es precisamente el que propone la nueva fórmula de Montibello Re·Equilibrium, que llega en 2026 con su tecnología dermopurificante renovada.


Montibello: la firma española detrás de la fórmula

Antes de hablar del producto, conviene saber quién hay detrás. Montibello es una empresa familiar barcelonesa fundada en 1967 por el químico Francesc Adam. En más de cinco décadas de historia, se ha convertido en la primera empresa española de cosmética profesional por número de clientes, con presencia en peluquerías y centros de estética de toda España y en mercados de América, Europa y Asia.

Su división de skincare, Montibello Skincare, trabaja exclusivamente con el canal profesional: sus productos solo se comercializan a través de salones y centros de estética. Eso implica que sus fórmulas están pensadas para ofrecer resultados clínicos visibles, con activos de alta concentración y tecnologías desarrolladas en su propio departamento de I+D+i, integrado por más de 20 profesionales especializados.

Sus productos son 100% veganos, con ingredientes naturales clínicamente probados y un fuerte compromiso con la sostenibilidad. Un aval nada menor en un mercado en el que las promesas suelen superar los resultados.


Re·Equilibrium 2026: la nueva fórmula con tecnología dermopurificante

La gama Re·Equilibrium no es un lanzamiento nuevo en sí misma —lleva años siendo una de las propuestas de referencia de Montibello para pieles grasas—, pero en 2026 estrena una formulación renovada y más avanzada que amplía sus resultados y refuerza su eficacia con nuevos activos y una tecnología dermopurificante mejorada.

La filosofía central de esta nueva fórmula es sencilla: equilibrar sin agredir. Y lo hace a través de una sinergia de extractos vegetales y activos de eficacia demostrada que actúan sobre los cuatro focos del problema (exceso de sebo, queratinización irregular, desequilibrio microbiano e inflamación) de forma simultánea.

Los activos clave de Re·Equilibrium: qué hace cada uno y por qué funciona

Aquí es donde la cosa se pone interesante. La eficacia de un cosmético depende, en gran medida, de sus ingredientes activos. Estos son los que protagonizan la nueva fórmula de Re·Equilibrium:

Niacinamida (Vitamina B3)

La niacinamida es, posiblemente, el ingrediente más versátil del skincare actual y uno de los mejor respaldados por la ciencia. Para las pieles grasas, su principal virtud es que actúa directamente sobre las glándulas sebáceas reduciendo la producción de sebo de forma significativa: estudios clínicos han demostrado que a concentraciones del 2% ya reduce visiblemente el exceso de grasa y mejora el aspecto de los poros dilatados.

Pero hay más: la niacinamida tiene propiedades antiinflamatorias (calma la rojez y la irritación), refuerza la barrera cutánea estimulando la producción de ceramidas, y tiene acción antimicrobiana indirecta al regular la microbiota cutánea. Es uno de los pocos activos que puede usarse tanto en pieles grasas como en pieles sensibles, mixtas o maduras. Para el acné, la combinación de control sebáceo, antiinflamación y regulación bacteriana la convierte en un ingrediente de referencia en dermatología cosmética.

Bakuchiol

El bakuchiol es un extracto de origen vegetal —obtenido de las semillas de la planta Psoralea corylifolia, conocida en la medicina ayurvédica como «babchi»— que se ha ganado en los últimos años el apodo de «retinol vegano». No porque sea químicamente igual al retinol, sino porque actúa sobre las mismas dianas celulares y genera una cascada de beneficios muy similar: estimula la producción de colágeno, favorece la renovación celular, mejora la textura de la piel y reduce la apariencia de los poros.

La diferencia clave: el bakuchiol no causa la irritación, la fotosensibilidad ni la sequedad que son tan comunes con el retinol. Estudios recientes han demostrado que al 0,5% ofrece resultados comparables en reducción de arrugas e hiperpigmentación, pero con una tolerancia muy superior, incluso en pieles sensibles o reactivas. En pieles grasas, además, tiene una acción seborreguladora y antiinflamatoria que lo convierte en un aliado de doble función: antiedad y purificante al mismo tiempo.

Si quieres saber más sobre el bakuchiol y otras alternativas al retinol, no te pierdas nuestro artículo Retinal y bakuchiol: las alternativas al retinol.

Aminoácido sebo supresor

Se trata de un activo seborregulador específico que actúa directamente sobre la actividad de las glándulas sebáceas, complementando la acción de la niacinamida. Su función principal es moderar la producción de sebo y contribuir al equilibrio de la microbiota cutánea, favoreciendo un ambiente menos propicio para la proliferación de bacterias causantes de imperfecciones.

Extracto de magnolia

Con una potente acción antibacteriana de origen natural, el extracto de magnolia ayuda a prevenir y mejorar las imperfecciones cutáneas sin recurrir a agentes agresivos. Es un ingrediente con tradición en la medicina herbal asiática que la cosmética profesional ha sabido rescatar y formular con rigor clínico.

Otros activos del complejo

La fórmula se completa con extracto de centella asiática (calmante y regenerador), aceite de árbol de té (antibacteriano y purificante clásico), ácido hialurónico (hidratación sin peso) y un péptido antiedad de acción antigravedad. Este último es especialmente relevante para las pieles grasas maduras, que necesitan firmeza y luminosidad sin sobrecargar la piel.


La microbiota cutánea: el factor que cambia todo

Merece una explicación aparte, porque es el concepto que más está evolucionando en dermatología y cosmética: la microbiota cutánea.

Tu piel no está sola. Cada centímetro cuadrado de su superficie está habitado por billones de microorganismos —bacterias, hongos, virus— que forman un ecosistema vivo y en constante comunicación. Cuando este ecosistema está en equilibrio, las bacterias «buenas» controlan a las «malas» y la piel permanece sana, bien protegida y con un aspecto uniforme.

El problema en las pieles grasas es que el exceso de sebo crea las condiciones perfectas para que ciertas bacterias, como el Cutibacterium acnes, proliferen de forma descontrolada. Estas bacterias, además, no actúan de forma aislada: se comunican entre sí a través de un sistema llamado «quorum sensing», coordinan sus acciones, forman biofilms resistentes y amplifican la inflamación. El resultado: más grasa, más imperfecciones, y un círculo vicioso difícil de romper.

La cosmética avanzada para piel grasa ya no busca eliminar todas las bacterias, sino restaurar ese equilibrio microbiano. La nueva fórmula de Re·Equilibrium trabaja en esta dirección con sus activos purificantes y seborreguladores, que no arrasan con el ecosistema de la piel, sino que lo reequilibran de forma inteligente.


Los productos de Re·Equilibrium para la rutina diaria en casa

Rutina piel grasa: qué usar cada día

La gama propone dos productos para incorporar a la rutina diaria:

Stabilising Matt Cream

Es la crema matificante seborreguladora de la gama. Con un 90% de ingredientes de origen natural y fórmula no comedogénica, su textura es ligera pero eficaz: controla el exceso de grasa, reduce los brillos y proporciona hidratación sin sensación pegajosa. Además, incluye el péptido antiedad para trabajar simultáneamente en la firmeza de la piel. Es la opción ideal si buscas una crema para piel grasa que no deje brillo.

Purifying Hydra Gel

El gel ligero es para pieles con mayor tendencia acneica. Con un 94% de ingredientes de origen natural y fórmula también no comedogénica, aporta hidratación mientras previene la aparición de espinillas y puntos negros. Su textura gel se absorbe de inmediato sin dejar residuo, lo que lo convierte en una de las mejores opciones para quienes sienten que cualquier crema les pesa demasiado.


Purifying Treatment: el protocolo profesional en centros de estética

La gama se completa con el Purifying Treatment, un protocolo diseñado para realizarse en cabina, en centros de estética. Este tratamiento para piel grasa en centros de estética amplifica los resultados de la rutina domiciliaria y está especialmente indicado cuando la piel necesita un impulso más intenso.

Los datos clínicos que aporta la marca son contundentes:

Después de 1 sola sesión:

  • Hasta el 100% de las pieles se perciben más limpias, matificadas y libres de imperfecciones.

Después de 4 sesiones:

  • Hasta un 65% más matificada.
  • Hasta 3 veces más hidratada.
  • Hasta 2 veces más calmada.
  • Hasta un 90% de reducción en el tamaño de los poros.
  • Hasta un 89% menos de comedones (puntos negros y espinillas).

Productos utilizados en el protocolo en cabina

ProductoFunción principalActivos destacados
Purifying Cooling MaskPurificante y calmante con efecto cryoActivos purificantes, efecto frío
Stabilising Resurfacing CreamMasaje profesional purificante y seborreguladorExtractos vegetales purificantes
Purifying Solution B3Solución purificante intensivaNiacinamida de alta concentración

La Purifying Cooling Mask es la novedad de esta actualización: una mascarilla purificante y calmante con efecto cryo (frío) que deja la piel preparada para recibir los activos posteriores. Y la Purifying Solution B3 destaca por su alta concentración de niacinamida, que actúa como un «antibiótico natural» para moderar la actividad bacteriana en pieles grasas con tendencia acneica.


Tabla comparativa: Re·Equilibrium frente a otras opciones del mercado para piel grasa

Para ayudarte a orientarte, esta tabla compara los enfoques de las principales opciones en el segmento de cosmética seborreguladora profesional:

CaracterísticaMontibello Re·EquilibriumLa Roche-Posay EffaclarVichy NormadermSVR Sebiaclear
CanalProfesional (centros estética)FarmaciaFarmaciaFarmacia
Origen ingredientes90-94% naturalSintético/semi-naturalSintético/semi-naturalSintético/semi-natural
VeganoNoNoNo
Protocolo en cabinaSí (Purifying Treatment)NoNoNo
BakuchiolNoNoNo
Niacinamida
Péptido antiedadNoNoNo
Acción sobre microbiotaSí (enfoque central)ParcialParcialParcial
No comedogénico
Tratamiento en piel madura grasaSí (péptido + bakuchiol)No específicoNo específicoNo específico

Nota: Comparativa orientativa basada en información pública de cada marca. Los resultados pueden variar según el tipo y estado de cada piel.


Cómo equilibrar la piel grasa: la rutina básica que funciona

Independientemente de los productos que elijas, estos son los pasos clave de una rutina piel grasa bien construida:

Paso 1 – Limpieza suave (mañana y noche). Usa un limpiador específico para piel grasa con pH equilibrado. Evita los jabones de barra y los geles con alcohol. La limpieza ha de ser efectiva, pero no agresiva: limpiar en exceso activa las glándulas sebáceas.

Paso 2 – Tónico o solución purificante (opcional, noche). Si tu piel tiene tendencia acneica marcada, un tónico con niacinamida o ácido salicílico puede ayudar a preparar la piel y afinar el poro antes del tratamiento.

Paso 3 – Tratamiento (mañana y/o noche). Aquí entra el gel o la crema seborreguladora. Aplícala sobre la piel limpia y déjala absorber bien antes de continuar.

Paso 4 – Fotoprotección (mañana, obligatoria). Este es el paso que más se omite en pieles grasas, y es un error. El sol agrava la hiperpigmentación postinflamatoria (esas manchas oscuras que dejan los granos) y puede empeorar el estado general de la piel. Existen fotoprotectores con textura gel, fluida o en polvo específicos para piel grasa que no obstruyen el poro.

Cada 4-6 semanas: visita a un centro de estética para un tratamiento profesional que complemente y potencie los resultados de la rutina domiciliaria.


Gráfico: los cuatro niveles de acción del tratamiento seborregulador

┌────────────────────────────────────────────────────────────────┐
│        CÓMO ACTÚA UN TRATAMIENTO SEBORREGULADOR EFICAZ        │
├─────────────────┬──────────────────────────────────────────────┤
│   NIVEL 1       │  REGULA                                      │
│                 │  Controla la producción de sebo              │
│                 │  → Menos brillo, menos sensación oleosa      │
├─────────────────┼──────────────────────────────────────────────┤
│   NIVEL 2       │  RETEXTURIZA                                 │
│                 │  Equilibra la queratinización                 │
│                 │  → Poro más fino, menos marcas e hiper-      │
│                 │    pigmentación postinflamatoria              │
├─────────────────┼──────────────────────────────────────────────┤
│   NIVEL 3       │  PURIFICA                                    │
│                 │  Modera la proliferación bacteriana          │
│                 │  → Reequilibra la microbiota cutánea         │
├─────────────────┼──────────────────────────────────────────────┤
│   NIVEL 4       │  APORTA BIENESTAR                           │
│                 │  Calma la inflamación y la rojez             │
│                 │  → Confort inmediato y piel más tranquila    │
└─────────────────┴──────────────────────────────────────────────┘

Lo que debes saber sobre los activos más buscados para piel grasa

Niacinamida: dosis y expectativas reales

Los estudios clínicos son claros: la niacinamida es eficaz para controlar el sebo, reducir poros y calmar la inflamación. A concentraciones del 2% ya se observan mejoras en la producción de sebo; a partir del 5% los resultados en poros y tono son más visibles. No es un ingrediente que funcione de un día para otro: lo habitual es notar cambios significativos entre las 4 y las 8 semanas de uso continuado.

Bakuchiol: el antiedad que no irrita

Como se ha mencionado antes, el bakuchiol comparte diana celular con el retinol pero sin sus efectos secundarios. Esto lo convierte en una opción especialmente interesante para pieles grasas maduras que quieren combinar el control del sebo con el cuidado antiedad. A diferencia del retinol, puede usarse tanto por la mañana como por la noche, sin aumentar la fotosensibilidad. Las concentraciones eficaces se sitúan entre el 0,5% y el 2%.

La trampa del «sin grasa»

Uno de los mayores errores es elegir productos cosméticos solo porque en el envase ponga «oil free» o «matificante». Una crema puede no contener aceites y ser igualmente comedogénica o deshidratante. Lo más importante es que la fórmula sea no comedogénica (que no obstruya el poro) y que esté específicamente formulada para piel grasa, con activos que regulen la producción de sebo sin eliminar la hidratación necesaria.


Preguntas frecuentes sobre el tratamiento para piel grasa

¿La piel grasa necesita hidratación? Sí, siempre. El mito de que la piel grasa no necesita crema hidratante es uno de los más extendidos y más dañinos. Una piel deshidratada produce más sebo para compensar la falta de agua. La clave está en elegir texturas fluidas, geles o emulsiones ligeras no comedogénicas.

¿Cuánto tardaré en ver resultados con un tratamiento seborregulador? Depende del producto y del estado de la piel, pero lo habitual es notar una primera mejora en la sensación (menos brillo, más comodidad) entre la primera y la segunda semana. Los cambios estructurales (poros, textura, imperfecciones crónicas) requieren entre 4 y 12 semanas de uso continuado.

¿Puedo usar los productos de Re·Equilibrium si tengo acné activo? La gama está específicamente formulada para pieles con tendencia acneica. Si el acné es severo o inflamado, lo más recomendable es consultar previamente con un dermatólogo, que puede complementar el tratamiento cosmético con prescripción médica si fuera necesario.

¿Dónde puedo comprar Montibello Re·Equilibrium? Al ser una marca exclusivamente profesional, los productos de Montibello Skincare solo se comercializan a través de centros de estética y salones de belleza autorizados. Algunos distribuidores especializados también los ofrecen online para particulares.


Equilibrar la piel grasa es posible (y necesario hacerlo bien)

La piel grasa no es un problema que se resuelva lavándose la cara más veces ni usando el astringente más agresivo del mercado. Es un desequilibrio multicausal que requiere un abordaje inteligente: regular sin agredir, purificar sin destruir, hidratar sin sobrecargar.

La nueva fórmula de Montibello Re·Equilibrium es un buen ejemplo de hacia dónde se dirige la cosmética profesional seborreguladora: activos con evidencia científica (niacinamida, bakuchiol), enfoque en la microbiota cutánea, texturas adaptadas a cada necesidad y un protocolo en cabina que potencia y amplía los resultados de la rutina domiciliaria.

Si llevas tiempo buscando un tratamiento para piel grasa que funcione de verdad, la clave no está en la crema más cara, sino en la más adecuada para tu tipo de piel, usada de forma constante y acompañada de un profesional que la conozca bien.


¿Tienes dudas o quieres que ampliemos algún punto?

¿Te ha resultado útil este artículo? ¿Tienes preguntas sobre el tratamiento para piel grasa, la rutina seborreguladora o sobre algún ingrediente en concreto?

Déjanos tu comentario aquí abajo. Respondemos a todas las preguntas y, si hay interés, podemos ampliar cualquiera de los temas tratados: protocolos en cabina, comparativas de activos, rutinas específicas para piel grasa madura o acneica, etc. Tu comentario nos ayuda a saber qué información es más útil para vosotras.

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