Reuzel: la historia de la pomada que cambió la barbería

Dos barberos de Schorem Barbers posan con los brazos cruzados en el interior de una barbería clásica, representando el estilo tradicional que ha influido en la barbería moderna.

Reuzel: cómo dos barberos macarras de Rotterdam convirtieron una lata de manteca en un fenómeno mundial

Hay marcas que nacen en un despacho de marketing, con estudios de mercado y grupos de discusión. Y hay marcas que nacen en una barbería llena de humo, rock and roll y navajas, casi por accidente. Reuzel pertenece rotundamente al segundo grupo, y esa es exactamente la razón de su éxito.

La palabra suena a producto de diseño, pero significa algo mucho más terrenal. Como recoge Barberius, distribuidor de la marca en España, Reuzel es una palabra holandesa que significa manteca, y es un guiño a cuando las pomadas se hacían antiguamente con manteca de animales y se perfumaban con manzanas.

Ese nombre lo dice todo sobre la filosofía de la marca: honestidad, oficio y cero pretensiones. Y detrás hay una historia que merece contarse, porque explica por qué el producto de barbería dejó de ser un simple fijador para convertirse en un objeto de culto.


Schorem: la barbería más macarra de Europa

Interior de la barbería Schorem en Rotterdam, cuna de la marca Reuzel, con varios barberos atendiendo a sus clientes.

Todo empieza en un sitio muy concreto. Como documenta la propia web oficial de Reuzel, Schorem es una barbería clásica exclusivamente para hombres en el corazón de Rotterdam, una ciudad caracterizada por ser predominantemente de clase trabajadora.

No era una barbería cualquiera. La misma fuente detalla que se especializa en los cortes tradicionales que han perdurado durante décadas —pompadours, flattops, contornos— junto con las clásicas afeitadas con toalla caliente y navaja. Un templo del oficio a la vieja usanza.

Y su clientela era igual de auténtica. Como describe Sick Boy Hair Company, desde su apertura Schorem fue frecuentada por “greasers”, rockeros, bikers, psychobillys, rufianes y otros caballeros de trato fino de cada escalón de la sociedad. Sus fundadores, Leen y Bertus, convirtieron esa estética —tatuajes, rockabilly, kustom kulture— en una seña de identidad tan potente como sus cortes.

De esa autenticidad, y no de una estrategia comercial, nació todo lo demás.


De la nostalgia a la fórmula: por qué crearon su propia pomada

Los buenos barberos no encontraban el producto que querían, así que lo fabricaron. Es la historia de casi todas las grandes marcas de barbería, y Reuzel no es excepción.

Como documenta Sick Boy Hair Company, con más de cincuenta años de barbería y experiencia acumulada, estos barberos de Rotterdam se metieron de lleno en la historia de las pomadas para formular lo que ellos creen la mejor pomada del mundo.

Ese “meterse en la historia” es literal. Estudiaron cómo se hacían las pomadas clásicas, qué ingredientes daban qué resultados y por qué los productos antiguos funcionaban de determinada manera. No inventaron nada de cero: recuperaron y perfeccionaron un saber que se estaba perdiendo.

El resultado fueron dos primeras referencias que se convertirían en icónicas. Como precisa la misma fuente, las primeras pomadas en lanzarse fueron la Green y la Red, la verde y la roja, que aún hoy son las dos caras más reconocibles de la marca.


El golpe de suerte: el fundador de American Crew entra por la puerta

Retrato de David Raccuglia, fundador de American Crew, cuya colaboración impulsó la expansión internacional de la marca Reuzel.

Aquí llega el giro que convierte una pomada de barbería local en un fenómeno global, y es una de esas historias que parecen guionizadas.

Como relata Sick Boy Hair Company, un día se dejó caer por la barbería un tal David Raccuglia, un fotógrafo profesional que quería inmortalizar el trabajo de Schorem para un libro sobre barberías. Lo que ellos no sabían es quién era realmente: ante ellos estaba nada menos que el fundador de American Crew, una de las mayores marcas de cuidado masculino del mundo.

Lo que pasó después define la personalidad de la marca. Según la misma fuente, David les ofreció su ayuda para convertir Reuzel en un producto impresionante. Aunque les desaconsejaba usar el nombre Reuzel y toda su imagen por sus connotaciones, Bertus y Leen le dejaron claro que esa era exactamente la imagen que querían.

Ahí está la clave de todo: pudieron suavizarse para gustar a todos y se negaron. Con el apoyo industrial de alguien que sabía escalar una marca pero manteniendo intacta su identidad macarra, nació Reuzel Inc. El resto es historia del sector.


La tecnología del producto: base agua contra base aceite

Vamos a la parte técnica, que es donde un artículo puede aportar más que una simple crónica. Toda la gama de pomadas se divide en dos grandes familias, y entender la diferencia es lo que separa un buen peinado de un desastre.

Como explica Regrowe, la distinción es de química básica: una pomada en base agua tiene como componente mayoritario agua e ingredientes solubles en agua, mientras que la pomada en base aceite tiene como ingrediente mayoritario compuestos insolubles en agua, de naturaleza oleosa, como ceras, mantecas o derivados del petróleo.

Esa diferencia de composición lo cambia todo en la práctica.

Base agua: la moderna y práctica

Las de base agua son las más populares hoy, y con razón. Como detalla Uplift Provisions, son ideales para quienes desean una fijación fuerte pero sin la sensación rígida de muchas ceras y geles, y tienen una ventaja decisiva: se enjuagan mucho más fácilmente que las de base aceite, con un simple lavado de agua, sin necesidad de champú.

Tienen además un truco que encanta a los profesionales: se pueden reactivar. Basta añadir un poco de agua para volver a moldear el peinado durante el día.

Base aceite: la clásica e inamovible

Las de base aceite son la tradición pura. Como explica Capello, su gran ventaja es que no se endurecen, manteniendo una alta fijación sin sacrificar la flexibilidad, y son resistentes al agua: si te pilla la lluvia, el agua no elimina el producto; te secas y vuelves a moldear.

Su contrapartida es el lavado. Como advierte la misma fuente, son más difíciles de retirar y requieren varios lavados o un champú específico. Son la elección para pompadours de fijación extrema que deben aguantar inamovibles todo el día.

Infografía comparativa entre pomadas para el cabello de base agua y base aceite, con sus principales diferencias, ventajas, usos y características.

Comparativa: cómo elegir según lo que buscas

CaracterísticaBase aguaBase aceite
FijaciónMedia-fuerteFuerte-extrema
BrilloAjustable, de mate a brillanteAlto y duradero
LavadoFácil, solo con aguaDifícil, requiere champú específico
Reactivable con aguaSí, durante todo el díaNo
Resistencia a la lluviaBajaAlta
Cabello finoMuy recomendablePuede apelmazar
Estilo idealDiario, retocablePompadour clásico inamovible

Como resume Hey Joe Barber, las de base agua son perfectas para un equilibrio entre fijación y flexibilidad, fáciles de aplicar y lavar, mientras que las de base aceite son la elección para estilos que requieren fijación fuerte y brillo notorio, clásicos como pompadours o slick-backs.


Cómo se aplica bien una pomada: el detalle que casi nadie controla

Aquí hay un punto técnico que marca la diferencia y que Reuzel documenta en sus propios productos. La intensidad de la fijación depende de cómo prepares el cabello antes de aplicar.

Como explican en las fichas de producto recogidas por Tello Profesional, la pomada es más fuerte cuando se aplica sobre el cabello seco; para una fijación extra fuerte, conviene usar el secador antes de aplicar, y para una fijación media, basta con secar con una toalla.

Es contraintuitivo, pero tiene lógica: sobre pelo mojado el producto se diluye y pierde agarre; sobre pelo seco actúa a plena potencia. Ese pequeño gesto —decidir cuánta humedad dejas antes de aplicar— es lo que te da control total sobre el resultado, del peinado suave al inamovible, con el mismo bote.

Un consejo profesional añadido: siempre se emulsiona la pomada entre las palmas antes de llevarla al pelo. Aplicarla directamente del bote genera grumos y reparte mal el producto.

Infografía que explica paso a paso cómo aplicar correctamente una pomada para el cabello para conseguir distintos niveles de fijación según la humedad del pelo.

Por qué Reuzel cambió la cultura del producto de barbería

Más allá de la fórmula, el fenómeno Reuzel tiene una lectura de fondo que explica el momento actual del sector.

Antes de esta ola, el producto de peinado masculino era funcional y anónimo: un bote sin alma en el estante del supermercado. Lo que hicieron marcas como Reuzel fue convertir el producto en identidad. La lata verde o roja no solo fija el pelo; dice a qué tribu perteneces, qué estética abrazas, qué barbería frecuentas.

Ese cambio disparó dos cosas. Primero, el producto pasó a ser un objeto de coleccionismo y de pertenencia, con una comunidad detrás. Segundo, y más importante para el negocio, convirtió la barbería en un punto de venta de retail con márgenes atractivos, no solo en un sitio donde cortarse el pelo.

Esa lógica —la marca como identidad y el producto como fuente de ingreso recurrente— es la que hoy lleva a muchas barberías a lanzar su propia línea. Si te interesa cómo se está desarrollando ese movimiento en España, te recomendamos leer nuestro artículo sobre el auge de la marca propia en barberías.


El legado: de Rotterdam al mundo

Vista panorámica del skyline de Rotterdam con el puerto histórico Oude Haven, embarcaciones tradicionales y modernos edificios reflejados en el agua.

La magnitud de lo que crearon superó cualquier previsión de sus fundadores. Como relata Sick Boy Hair Company, en una entrevista Bertus contaba que no se dio cuenta de la dimensión alcanzada hasta que un día, estando en Canadá, vio sus productos expuestos en el escaparate de una barbería. Estaban a miles de kilómetros de su hogar, y allí estaban como si fuera lo más normal. Se le saltaron las lágrimas.

La misma fuente recoge otra anécdota reveladora: en un viaje a México, la multitud que quería conocerlos era tal que necesitaron guardaespaldas, y escucharon historias de exconvictos que, gracias al oficio de la barbería, dejaron atrás su vida anterior para convertirse en barberos.

Ese es el verdadero legado de Reuzel: no una pomada, sino la prueba de que un oficio honesto, hecho con orgullo y sin renunciar a la propia identidad, puede convertirse en un movimiento cultural global.


¿Eres más de base agua por comodidad o de base aceite por fijación inamovible? ¿Tienes dudas sobre qué pomada encaja con tu tipo de cabello, sobre cómo conseguir un pompadour que aguante todo el día, o sobre cómo retirar bien una pomada de base aceite sin dejar residuo?

Déjanos tu comentario aquí abajo y con mucho gusto ampliamos la información. Si tienes una barbería, también puedes preguntarnos sobre cómo introducir una línea de producto en tu negocio, cómo aconsejar a cada cliente según su pelo, o sobre cualquier aspecto de la cultura del producto de barbería que quieras conocer mejor. ¡Estamos aquí para ayudarte!

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